
Rubén Rocha Moya solicitó formalmente al Congreso de Sinaloa una licencia temporal para separarse de su cargo como gobernador, con el objetivo de encarar las investigaciones iniciadas por la Fiscalía General de la República (FGR). Esta decisión surge tras los señalamientos del Tribunal del Distrito Sur de Nueva York, que vinculan al mandatario y a otros nueve funcionarios mexicanos con actividades de narcotráfico relacionadas al Cártel de Sinaloa.
Rocha Moya explicó que su separación del cargo busca otorgar total libertad a las autoridades mexicanas para realizar las diligencias necesarias. El ahora gobernador con licencia defendió su integridad y calificó las acusaciones provenientes de EE.UU. como falsas y dolosas, asegurando que su trayectoria profesional y personal respalda su inocencia.
Recordemos que días pasados, Rocha Moya había descartado la posibilidad de abandonar su puesto, argumentando que sus conocimientos como abogado le permitirían enfrentar el proceso sin descuidar sus funciones. Sin embargo, el anuncio del inicio de carpetas de investigación por parte de la FGR en territorio sinaloense modificó su postura, bajo el argumento de proteger la imagen del movimiento político que representa.
Respecto al resto de los funcionarios y exfuncionarios mencionados en el expediente de la corte neoyorquina, Rocha Moya fue enfático al señalar que no intercederá por ninguno de ellos.





