Rusia lanzó un ataque con misiles y drones sobre Ucrania, lo cual que provocó la muerte de al menos nueve personas en la capital, esto ocurrió mientras el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se encontraba aumentando la presión sobre Kiev para que aceptará un acuerdo de paz. 

El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, anunció que acortaría su viaje a Sudáfrica para regresar al país devastado por la guerra después de que ocho regiones fueron atacadas. Kiev fue la más afectada por los ataques, que dejaron más de 70 heridos, según informó el ministro del Interior, Ihor Klymenko, en Telegram. 

“Lamentablemente, hay destrozos importantes”, declaró Zelenski en un comunicado publicado en la red social X, añadiendo que habían pasado 44 días desde que Kiev recibió el alto el fuego propuesto por Estados Unidos. “Las operaciones de rescate continúan y se están retirando los escombros de los edificios residenciales”. 

Este ataque se produjo horas después de que Trump aumentó la presión sobre el líder ucraniano para que aceptara un acuerdo que, según los críticos, favorece al presidente ruso, Vladímir Putin, reforzando su afirmación de que Zelenski es un obstáculo para llegar a un acuerdo.  

Rusia lanzó 70 misiles, así como 145 drones contra Ucrania en un bombardeo nocturno, la mayor parte de ellos dirigidos contra la capital, según informó la Fuerza Aérea del país. Ucrania contó con aviones F-16 y Mirage proporcionados por sus aliados occidentales para ayudar a repeler el ataque, derribando 48 misiles y 64 drones Shahed.