Aunque Juan Ignacio Barragán, director de Agua y Drenaje de Monterrey, reconoció que se equivocaron al decir que la crisis de agua en Nuevo León estaba superada, el gobernador, Samuel García, volvió a decir que el problema ya está resuelto.

Durante su intervención en la toma de protesta de técnicos e ingenieros en el auditorio Pabellón M, el líder del Poder Ejecutivo dijo que el estado pasa por un momento importante en atracción de nuevas empresas, para el cual han tenido que solventar diferentes problemáticas, entre ellas, la escasez hídrica.

Previamente, el titular de Agua y Drenaje se asumió como el responsable de decir que la crisis del vital líquido en la entidad estaba resuelta, cuando no es así, ya que las presas siguen bajando sus niveles exponencialmente, como La Boca, que se encuentra al 22 por ciento de su capacidad y podría quedar seca para el próximo mes si no llueve.

Mientras tanto, el embalse de Cerro Prieto está con 11 por ciento de nivel de agua, y comenzarán a instalarse bombas flotantes para la extracción de líquido.

Las palabras optimistas de Barragán fueron dadas a finales de mayo, cuando mencionó que se esperaba que este verano no hubiera crisis, ya que se contemplaban precipitaciones abundantes durante el mes de julio, lo cual no sucedió.