
El Senado de la República aprobó en “fast-track” la minuta que crea la Ley General de Aguas y reforma la Ley de Aguas Nacionales. En lo general, la iniciativa se aprobó con 85 votos a favor y 36 en contra. En lo particular se avaló con 82 votos a favor y 34 en contra.
La discusión en el Pleno de la Cámara Alta inició poco después de su aprobación en la Cámara de Diputados. El bloque Morena-PT-PVEM clasificó la minuta como de “urgente resolución” y rechazó la moción suspensiva del PAN que pretendía detener la discusión.
¿QUÉ ES LA LEY DE AGUAS?
La Ley de Aguas Nacionales, vigente desde 1992 en el gobierno de Carlos Salinas de Gortari, deriva del artículo 27 constitucional y regula el uso y administración del agua en el país.
La reforma impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum plantea un nuevo marco basado en el artículo 4, que reconoce el acceso al agua y al saneamiento como un derecho humano, buscando actualizar la legislación para garantizar su distribución, protección y gestión sostenible acorde con las necesidades actuales.
Además, dicha reforma también crea el Registro Público de Agua Nacional, un Fondo de Reserva de Aguas para comunidades sin acceso y contempla la cancelación de concesiones acaparadas o sin uso. Además, endurece sanciones por robo de agua y regula obras privadas de captación pluvial que han alterado ciclos hidrológicos.
Por su parte, productores agrícolas, principalmente del norte del país, advirtieron que la eliminación de la transmisión privada de concesiones genera incertidumbre, pues el acceso al agua forma parte del valor de sus tierras.
Aunque Conagua aseguró que herencias y compraventa de predios seguirán permitidas, los agricultores afirman que no existe claridad sobre los nuevos trámites ni sobre cómo se protegerán sus derechos históricos.





