
El Senado de la República aprobó, con 85 votos a favor y 42 en contra, la reforma constitucional para anular elecciones por intervención o injerencia extranjera. Se trata de un proyecto de decreto por el que se adiciona un inciso a la base VI del artículo 41 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, que alcanzó la mayoría calificada para su aprobación.
En lo particular, senadores del PAN, PRI y MC presentaron diversas reservas para modificar el dictamen, pero no fueron aceptadas por la Asamblea, por lo que el documento fue aprobado en sus términos.
Dicho dictamen destaca que el artículo 41 vigente establece las causales de nulidad vinculadas con el exceso de gasto de campaña, la adquisición indebida de cobertura informativa en radio y televisión, y el uso de recursos públicos o de procedencia ilícita, pero no prevé de manera expresa actos de intervención o injerencia extranjera que influyan en los resultados electorales como causal directa de nulidad electoral.
En la presentación del dictamen, el presidente de la Comisión de Puntos Constitucionales, Óscar Cantón Zetina, dijo que el proyecto “tiene un propósito superior, profundamente democrático y patriótico, porque se trata de garantizar que en México las decisiones las tome el pueblo, sin presiones, sin dinero extranjero, sin campañas de manipulación, sin intereses externos disfrazados de asociación civil, de opinión pública o de supuesta democracia”.
Una vez que el dictamen fue aprobado por el Senado de la República, en lo general y en lo particular, el dictamen fue enviado a los congresos de las entidades federativas para los efectos del artículo 135 constitucional.





