• Señaló la Alta Comisionada Interina de la ONU-DH que el incremento de la militarización en México solo ha aumentado las denuncias de violaciones a los derechos humanos

La Alta Comisionada Interina de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Nada Al-Nashif, a través de un comunicado, señaló como un retroceso la decisión del Congreso de México de ceder el control de la Guardia Nacional a la SEDENA.

“Los mecanismos de derechos humanos han señalado claramente que las Fuerzas Armadas sólo deben intervenir en la seguridad pública de forma temporal, en circunstancias excepcionales, como último recurso, y siempre bajo la supervisión efectiva de órganos civiles independientes”, expresó Al-Nashif.

Esto luego que la madrugada de este viernes el Senado aprobara las reformas a la Guardia Nacional, a fin transferir el control operativo, presupuestario y administrativo a la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA).

Militarización no significa seguridad

Puntualizó que a pesar de un incremento de la militarización de las fuerzas de seguridad en México, esto no ha generado una reducción en la criminalidad, sino que provocó un aumento en las denuncias de graves violaciones de los derechos humanos.

“Es preocupante que las reformas aprobadas no incluyan ninguna disposición que garantice la supervisión civil de la Secretaría de la Defensa Nacional, lo que plantea preocupaciones adicionales en materia de derechos humanos”, expresó la Comisionada

Un tema para preocuparse

Ante esto hizo un llamado a las autoridades mexicanas para reforzar la supervisión civil en el sector de la seguridad, según las normas de derechos humanos. También puntualizó que los debates públicos fueron limitados previo a ser aprobadas en la Cámara de Diputados y del Senado.

Por último, expresó su preocupación ante otras iniciativas en curso como la propuesta de reforma de la Constitución para permitir el uso de las Fuerzas Armadas en funciones de seguridad pública hasta el 2028.