La presidenta de la república, Claudia Sheinbaum Pardo advirtió que el retiro de visas de parte de Estados Unidos a ciudadanos mexicanos, como el caso reciente de Andrés “Andy” Manuel López Beltrán, hijo del expresidente de AMLO, tiene un sentido político y de injerencia.  

En su conferencia matutina, Sheinbaum señaló que las decisiones del gobierno estadounidense no son parejas para todos los países de América Latina. “Mi opinión es que esta cancelación de visas que han hecho… ellos le llaman a personas políticamente expuestas, tiene un sentido político, esencialmente: Porque no es parejo a todos los países si su sentido fuera relacionado con delincuencia, o con alguna prueba de algún tema relacionado con la entrada de un ciudadano a Estados Unidos. Esa es mi opinión”, expresó. 

“Podemos hacer una revisión de qué ocurre en otros países de América Latina y qué ocurre en nuestro país. Y esto es un sentido de injerencia en la política mexicana. Esa es mi opinión, no veo yo otra razón”, agregó.  

Asimismo, dijo que México tiene una larga historia de defensa de la soberanía, desde la Independencia, no solo ante EE.UU. también con España, que no reconoció al México independiente sino hasta 1836, o Francia, con la guerra de los pasteles. 

“Hay una larga historia. Se repite varias veces en el siglo XIX, y en 1914 se repite nuevamente con tropas en el puerto de Veracruz. Y en todos los casos ha habido una defensa heroica de nuestra soberanía y nuestra independencia. Porque en México decide el pueblo de México. A lo largo del siglo XX fueron muchos momentos de buscar la injerencia en México”, subrayó 

“Andy” López Beltrán difundió una carta dirigida al presidente de EE.UU., Donald Trump, en la que acusa al secretario de Estado, Marco Rubio, y al subsecretario Christopher Landau de haber ordenado retirarle el permiso para ingresar a territorio estadounidense. 

En el documento, López Beltrán sostiene que la decisión tiene un trasfondo político y propagandístico y asegura que los funcionarios estadounidenses no cuentan con pruebas que lo vinculen con actos delictivos o conductas irregulares. Según su versión, no existe una justificación relacionada con alguna conducta ilegal o inmoral y considera que la medida responde a motivaciones políticas.