La presidenta de la república, Claudia Sheinbaum Pardo, defendió el aumento al Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) aplicado a refrescos y bebidas azucaradas, al asegurar que esta medida no tiene fines recaudatorios, sino de salud pública, especialmente para combatir la obesidad infantil y enfermedades crónicas como la diabetes e hipertensión. 

Durante la mañanera, la mandataria federal afirmó que la finalidad del incremento es reducir el consumo de estos productos en la población mexicana. “El objetivo no es recaudar dinero, sino que se consuma menos. El nivel de diabetes, hipertensión, obesidad de los niños y niñas en México ha aumentado”, señaló. 

Es este sentido, Sheinbaum explicó que dicho diagnóstico sobre el impacto del consumo de comida chatarra y bebidas azucaradas se obtuvo gracias al programa “Vive Saludable, Vive Feliz”, implementado en escuelas primarias del país, donde se mide talla, peso y condición física de los menores. “Se ha visto que ha aumentado el problema de obesidad y diabetes y que está asociado al consumo de comida chatarra y bebidas azucaradas”, advirtió. 

Asimismo, Sheinbaum planteó que el aumento al impuesto podría modificar los hábitos de compra de las familias mexicanas. “Si se destina 100 pesos a comprar bebidas azucaradas en un mes, vas a comprar menos refresco”, afirmó. 

Además, anunció que el gobierno federal impulsará una campaña informativa a nivel nacional para sensibilizar a la población sobre los riesgos del alto consumo de azúcar en la dieta diaria.