La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo acusó a sectores de Estados Unidos de intentar convertir a México en un factor de las elecciones estadounidenses de noviembre mediante informaciones “sin sustento” sobre una eventual intervención en territorio mexicano, una posibilidad que volvió a rechazar. 

“México no tiene por qué ser factor en su elección, no somos ni piñata ni asunto de los estadounidenses”, afirmó la mandataria durante su conferencia matutina de Palacio Nacional. 

Sheinbaum se refirió así a un supuesto documento interno del Departamento de Estado de EE.UU., difundido la semana pasada por el medio NewsNation, que cita una encuesta realizada a mil mexicanos mayores de 18 años, según la cual una mayoría respaldaría acciones directas de EE.UU. contra los carteles en territorio mexicano. 

Entre ellas estarían ataques estadounidenses contra laboratorios de drogas y la captura de líderes y operadores de los grupos criminales sin notificar previamente a las autoridades mexicanas. 

“La gran mayoría de las y los mexicanos, por nuestra historia, por lo que somos, por el sentido nacionalista, por el orgullo de ser mexicanos, y porque además ven que se está trabajando, están en contra de una intervención extranjera, cualquiera que ésta sea y particularmente de Estados Unidos”, afirmó. 

En respuesta a dicha encuesta, Sheinbaum mostro una medición que indica que el 50% prefiere cooperación sin subordinación, mediante operativos conjuntos de fuerzas de seguridad de ambos países en México, mientras 33% considera que únicamente las autoridades mexicanas deben combatir a la delincuencia. Otro 9% se pronunció por permitir operativos estadounidenses para detener o eliminar integrantes del crimen organizado en el País y 8% no respondió. 

Aunque Sheinbaum señaló que 91% está en contra de una intervención estadounidense, las respuestas que plantean cooperación bilateral o ninguna participación de EE.UU. suman 83%. El 8% restante corresponde a quienes no saben o no contestaron. 

La presidente consideró que la difusión de esa información busca influir en México y en la elección de noviembre en EE.UU. “México no tiene por qué ser factor en su elección. No somos ni piñata ni asunto de los estadounidenses. Colaboramos, coordinamos”, expresó.