Netanyahu enfrentó protestas y la salida de delegados durante su discurso en la ONU, donde defendió la destrucción de instalaciones nucleares iraníes y criticó a Reino Unido y Francia. 

La intervención del primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, ante la Asamblea General de la ONU estuvo marcada por la salida de numerosos representantes diplomáticos de la sala, dejando amplias zonas vacías durante su posicionamiento.  

Antes de iniciar, Netanyahu desafió a los delegados que abandonaban el recinto: “Si hay más cobardes morales que se quieran ir de la sala, que lo hagan ahora”. El líder israelí recordó que hace 14 años, desde la misma tribuna, se comprometió a impedir que Irán desarrollara armas nucleares. 

“Arrasar con las instalaciones nucleares de Irán fue difícil, pero para mí una de las decisiones más fáciles que tomé como primer ministro porque si no lo hubiéramos hecho, estaríamos todos muertos”, afirmó. 

Netanyahu sostuvo que al defenderse, Israel también protegió a países cuyos delegados se retiraron de la sala, asegurando que muchos líderes le agradecen en privado por haber eliminado la amenaza nuclear iraní. 

También arremetió contra Reino Unido y Francia, acusándolos de hipocresía por criticar la expansión de asentamientos israelíes en Cisjordania. “Acusan a Israel de colonialismo… vaya colonialismo. ¿Y quiénes nos acusan? Reino Unido y Francia, los inventores del término”, puntualizó. 

Respecto a la violencia de colonos israelíes contra palestinos, minimizó su impacto al describirlos como “un puñado de jóvenes delincuentes” que ocasionalmente talan olivos o prenden fuego, aunque aseguró que no permitirá que actúen fuera de la ley. 

Para finalizar, Netanyahu agradeció al presidente de Estados Unidos, Donald Trump por su respaldo en la lucha contra Irán y Hezbolá. Recordó cómo la inteligencia israelí utilizó beepers para localizar y ejecutar a líderes del grupo, asegurando que su arsenal de 150 mil misiles “ya no existe”. 

El primer ministro anticipó una “guerra por la verdad” en medios y redes sociales, denunciando que potencias extranjeras destinan miles de millones para manipular a las nuevas generaciones contra Israel, EE.UU. y Occidente.