Sinaloa retomó los festejos masivos por el Grito de Independencia tras dos años de suspensiones por la violencia. Lo hizo entre cuestionamientos por la inseguridad, asesinatos de mujeres en Escuinapa y nuevos refuerzos federales en el estado 

“¡Viva la paz! […] ¡Viva Sinaloa!”, exclamó la gobernadora Graciela Domínguez ante miles de personas reunidas en la explanada de Palacio de Gobierno en Culiacán. Después de dos años sin festejos masivos por la violencia, Sinaloa retomó la celebración pública del Grito de Independencia, aunque la crisis de seguridad que obligó a suspenderla en 2024 y 2025 continúa. 

Vestida con un traje rosa mexicano con motivos florales, Domínguez salió al balcón acompañada de integrantes de su gabinete y su familia. El protocolo de entrega de la Bandera comenzó a las 22:16 horas y, alrededor de las 22:20, dio el grito, unos 40 minutos antes del horario anunciado, con una arenga que incluyó a los migrantes, las comunidades indígenas y la dignidad del pueblo sinaloense. 

El regreso de la música y la pirotecnia estuvo acompañado por un debate sobre las condiciones para celebrar. Antes de la ceremonia, Domínguez recorrió la explanada de Palacio de Gobierno y saludó a las familias que acudieron a los festejos, donde se presentó Carolina Ross y después del grito, el espectáculo de 90’s Pop Tour. “Esta festividad para Culiacán es el reencuentro con sus espacios públicos”, sostuvo. 

La gobernadora había defendido desde días antes la realización de los festejos como una oportunidad para recuperar la convivencia y preservar la memoria histórica. “Queremos hacer énfasis en esta oportunidad que tenemos de celebrar las fiestas patrias, que nadie nos las debe de robar”, declaró el 13 de septiembre.