Durante una conferencia de prensa realizada en el piso 15 del Congreso del Estado de Chihuahua, se evidenciaron posturas encontradas al interior de Morena respecto a la imparcialidad en los procesos internos del partido. 

Mientras el coordinador de la bancada, Cuauhtémoc Estrada, hacía un llamado a que exista “piso parejo” y “neutralidad” por parte de la dirigencia estatal de Morena encabezada por Brighite Granados, el diputado Óscar Avitia intervino en la rueda de prensa para señalar que esa misma imparcialidad también debe ser aplicada por el propio coordinador legislativo. 

Esta discusión, que se prolongó por más de diez minutos entre legisladores y medios de comunicación, fue a raíz de un cuestionamiento sobre la supuesta falta de imparcialidad de parte de la dirigente estatal del partido, Brighite Granados, por su asistencia a un reciente evento de la senadora Andrea Chávez Treviño. 

En un principio, Cuauhtémoc Estrada indicó que la postura de Brighite Granados debió ser imparcial ante los eventos que se vivieron el fin de semana pasado, donde dos integrantes del movimiento fueron “destapados” como potenciales aspirantes a la gubernatura, pues la dirigente estatal decidió solo acudir al evento de la legisladora federal, destacándose su ausencia durante la convocatoria hecha por la Red de Amigos de Cruz Pérez Cuéllar, en la cual el alcalde morenista reveló que contendrá por la Coordinación de la Defensa de Morena. 

Minutos después de iniciar la rueda de prensa arribó el legislador de Morena Óscar Avitia Arellanes, quien advirtió que aunque respetaba la postura de su coordinador, Estrada también debía ser imparcial, pues “es un árbitro dentro de nuestra bancada”. Esto, luego de que anteriormente, Cuauhtémoc Estrada expresará su apoyo al Alcalde de Ciudad Juárez, Cruz Pérez Cuéllar como potencial coordinador de la Defensa de la Transformación. 

Por su parte, Estrada reiteró que desde Morena se impulsa que el partido fortalezca su estructura y unidad, evitando generar percepciones de falta de equidad en los procesos internos. Señaló que la dirigencia estatal tiene la facultad de decidir si mantiene o modifica sus acciones ante las inquietudes expresadas por militantes y aspirantes.