El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció que impondrá un arancel global del 10% tras conocer la decisión del Tribunal Supremo de EE.UU. de anular parcialmente los gravámenes y apuntó que lo hará “dentro de tres días” y amparado en una ley de 1974. 

“Firmaré una orden para imponer un arancel global del 10 por ciento en virtud de la Sección 122 (de la Ley de Comercio de 1974), además de los aranceles normales que ya se están cobrando. También estamos iniciando varias investigaciones en virtud de la Sección 301 y otras, para proteger a nuestro país de las prácticas comerciales desleales de otros países y empresas”, declaró Trump. 

La Ley de Comercio de 1974 es una norma histórica de EE.UU.que otorga al presidente facultades para imponer aranceles de hasta el 15% durante periodos de 150 días. Trump, que aseguró que cuenta con “alternativas muy poderosas” para imponer estas tarifas, explicó que va a recurrir a tres leyes que harán más compleja la implantación de los aranceles, pero que le permitirán seguir con su política económica a pesar de la decisión judicial del Supremo. 

El fallo de la Corte Suprema establece que el Gobierno estadounidense no tiene facultades inherentes en tiempos de paz para imponer aranceles sobre la base de la Ley de Poderes de Emergencia Económica Internacional (IEEPA) de 1977 invocada por Trump como pilar de su guerra comercial, ya que considera esos gravámenes un impuesto y por lo tanto requiere la aprobación del Congreso. 

Trump visiblemente molesto aseguró que “la Corte Suprema no anuló los aranceles. Simplemente anuló un uso particular de los aranceles de la IEEPA”. “Puedo hacer lo que quiera con la IEEPA, imponer un embargo total, pero no puedo cobrarle a nadie ni un dólar por ello. Es ridículo, pero no importa, porque tenemos otras maneras, muchas otras maneras”, concluyó.