
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y la primera dama, Melania Trump, encendieron las luces del árbol de Navidad de la Casa Blanca, marcando el inicio de las festividades de fin de año ante un numeroso grupo de invitados, entre altos funcionarios, artistas y familias seleccionadas para la ocasión.
“La religión está volviendo a Estados Unidos, muy fuertemente”, aseguró Trump desde el escenario instalado frente a la residencia presidencial, y aprovechó para reconocer el trabajo de las fuerzas federales desplegadas en Washington bajo el argumento de combatir el crimen.

El árbol, de más de seis metros de altura (20 pies), proviene de la granja de la familia Korson en Sidney, Míchigan, y fue elegido como ganador del concurso anual de la Asociación Nacional de Árboles de Navidad.
La decoración del árbol y los salones de la Casa Blanca estuvo a cargo de la Oficina de la Primera Dama, que cada año supervisa todos los detalles de la ornamentación y la ambientación navideña.

Asimismo, la música fue otro de los atractivos de la ceremonia, con la participación de los legendarios The Beach Boys y varias bandas de música country que animaron a los presentes con sus interpretaciones.





