El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, visitó la Casa Blanca por segunda vez desde que Donald Trump regresó a la presidencia de Estados Unidos. Este encuentro tiene lugar en un contexto marcado por el agravamiento del conflicto en Gaza, la presión diplomática sobre Israel y una creciente guerra comercial global impulsada por Washington. 

Esta reunión se da semanas después de que Trump propusiera que Estados Unidos tomara el control de la Franja de Gaza para desarrollar un proyecto inmobiliario, una declaración que dejó perpleja a buena parte de la comunidad internacional durante su primer cara a cara con Netanyahu en febrero.  

En esta ocasión, Netanyahu buscó negociar una exención a los aranceles del 17% que Washington planea imponer a partir del miércoles sobre una amplia gama de importaciones, incluidas las procedentes de Israel. Es importante destacar que, Netanyahu fue el primer líder extranjero que visita la Casa Blanca tras el anuncio de estos aranceles, en un momento en que los mercados internacionales han comenzado a resentirse.  

Además del tema comercial, los líderes discutieron la intensificación de la guerra en la Franja de Gaza, la situación de los rehenes israelíes retenidos por Hamás y lo que el gobierno de Israel describe como la creciente “amenaza iraní”.  

Según datos de la ONU, casi la totalidad de los 2.4 millones de habitantes de Gaza fueron desplazados al menos una vez desde el inicio de la ofensiva israelí el 7 de octubre de 2023 y hasta la tregua temporal en enero.