
Un dron ruso impactó durante esta madrugada contra el sarcófago que protege la central nuclear de Chernobyl, ubicada en la región de Kiev, informó el presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski. Por su parte, un alto funcionario ruso rechazó las acusaciones de Kiev.
Este incidente se produce dos días después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dijera que se reuniría con su homólogo ruso, Vladímir Putin, para discutir el fin de la guerra, en un movimiento que parecía identificar a Putin como el único actor relevante y que podría dejar a Zelenski, y a los gobiernos europeos, al margen de cualquier negociación de paz.
Por su parte, el Servicio de Seguridad de Ucrania (SBU) calificó el reciente ataque ruso a la planta nuclear de Chernobyl como un crimen de guerra. El ataque con drones causó daños en el sarcófago que cubre el reactor 4, el cual explotó en 1986, provocando el peor desastre nuclear de la historia.
“El ataque con drones a la planta de Chernobyl es un acto de terrorismo nuclear”, declaró el jefe del SBU, Vasyl Malyuk en un comunicado de prensa. “Rusia ha demostrado una vez más que no respeta las normas internacionales ni la seguridad de la humanidad”.
En este sentido, el SBU inició una investigación criminal sobre el ataque y está recopilando pruebas para presentarlas ante la Corte Penal Internacional.





