Las imágenes de Emiliano González, colaborador de Gerardo Fernández Noroña, con collarín, brazo vendado y cabestrillo tras el altercado con Alejandro “Alito” Moreno encendieron un debate en redes sociales. 

Médicos e internautas han puesto en duda la veracidad y gravedad de las lesiones tras notar algunas inconsistencias. 

Recordemos que la confrontación física sucedió durante la sesión de la Comisión Permanente este miércoles 27 de agosto, cuando Alito, dirigente nacional del PRI, encaró en tribuna al presidente de la Mesa Directiva y terminó por agredirlo física y verbalmente. 

El debate involucró empujones y golpes que alcanzaron también a Emiliano González, quien estaba documentando la sesión y terminó en el piso recibiendo manotazos y patadas, según videos difundidos en redes sociales. 

En la conferencia de prensa de Morena realizada posteriormente a los hechos, se vio a Emiliano González portando collarín ortopédico, vendaje de muñeca y cabestrillo. Sin embargo, rápidamente en redes surgieron diversos videos en donde se puede ver al colaborador de Noroña reincorporado tras la agresión dentro del pleno y sin mostrar problemas de movimiento de brazos y cuello, y sólo con enrojecimientos. 

La crítica se extendió entre profesionales de la salud, ya que el collarín cervical es un dispositivo médico que se utiliza para dar soporte e inmovilizar el cuello. Su principal función es limitar el movimiento de la columna cervical y evitar una lesión mayor, por lo cual no puede ser utilizado como apoyo para un brazo lesionado.