
José Hernández/ Columnista
Hazlo – Seth Godin
Solemos arrepentirnos más de no haberlo hecho que de haber fracasado. Fue algo que entendí en vacaciones de Semana Santa; no había leído nada, ni un solo libro para la clase de Argumentación Jurídica, así que, si quería aprobar, me propuse leer cinco libros en dos semanas. Encontré a Seth Godin.
Se nos ha entrenado para encajar; no para sobresalir. Aunque el mismo enunciado sea contraproducente, es válido afirmar que la manera más sencilla, rápida y fácil de encajar en comunidad, es nunca tomando iniciativa. Desgraciadamente, nunca se ha logrado comprender el precio que pagamos por no empezar.
No empezamos por que tenemos miedo; somos seres especialistas en esconder detrás o bajo la cobija aquello que nos aterra, que nos detiene, que no nos lleva más allá. El 90% del camino que tenemos que recorrer para poder alcanzar el éxito y la felicidad es acabar con el miedo que nos detiene.
A menudo tendemos a eludir nuestras responsabilidades, esquivar el asumir cargo de asuntos relevantes, nos da miedo fracasar, más que intentar. Se nos ha mantenido en el engaño de que siempre obtendremos lo que buscamos; nunca nos abrimos a las posibilidades de obtener cosas distintas o quizás, cosas mejores. Queremos mantener el control de todo pensando que así será siempre, que algún día lo lograremos; poder controlar todo. Pero no es así. Es un espejismo, es una ilusión que nunca alcanzaremos, por más cerca que aparente estar.
“Hay dos errores que podemos cometer en el camino hacia la verdad. No recorrer todo el camino y no empezar.” – Siddharta Gautama
Desde mi punto de vista, creo que confiar y tratar de disfrutar el proceso, precisamente es parte de el. Entender la lección, es eso; lograr entender. ¿Qué quiero entender? Lo que sea que me esté pasando en la vida, en estos momentos. No vivir tan apresurado que perdamos de vista lo importante, ni tan despreocupado que pequemos de despistados. Se trata de, simplemente, a como la veo yo; estar. Saber estar, saber irse, saber quedarse, saber permanecer, saber respirar.
Justo después de escribir lo anterior, abrí los ojos dándome cuenta que también hay que saber fracasar; entender el por qué se pierde. ¿Qué se hizo bien, qué se hizo mal? Se pierde por que se apresura, pero también se pierde cuando no se entiende ni se reflexiona. Es hacer una promesa para caer después, con la misma piedra; el hombre debe vivir en una constante reflexión, pero aún más que eso, aceptación.
Si no estas marcando la diferencia de la que eres capaz, quizás sea el momento de replantear tu estrategia.
Con cariño para Chucho, me da gusto observar tu camino. Mantén tu palabra y nunca te tomes las cosas de manera personal; continua por donde vas, tengo la curiosidad de ver hasta dónde podrás Llegar.




