
El productor musical Luis de Llano Macedo fue detenido a las 18:13 horas del miércoles 2 de septiembre por elementos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) en cumplimiento de un arresto administrativo, tras haber incumplido las resoluciones judiciales derivadas de la demanda promovida por la cantante y exintegrante de Timbiriche, Sasha Sokol.
Dicha detención responde a dos órdenes de arresto por 15 horas acumulables emitidas por un juez de la Ciudad de México como medidas de apremio. De acuerdo con el equipo legal de Sokol, el exdirectivo de Televisa incurrió en desacato al negarse sistemáticamente a grabar y difundir una disculpa pública dirigida a la víctima y a publicar un extracto de la sentencia emitida en su contra por daño moral y abuso sexual.
La representación legal de la artista precisó que De Llano desatendió durante meses los requerimientos y apercibimientos judiciales previos, acumulación de multas e indicaciones dictaminadas por la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN). Los litigantes advirtieron que, de persistir la negativa a acatar el mandato judicial, la conducta del productor podría derivar en la configuración de un delito del orden penal que alcanza sanciones de hasta cinco años de prisión.
Tras concretarse la detención, el productor fue trasladado al Centro de Sanciones Administrativas y de Integración Social “San Fernando” para dar cumplimiento a la medida.
Más tarde a las 2:32 de la madrugada de este jueves 3 de septiembre, la defensa de De Llano presentó un nuevo amparo con el objetivo de obtener su liberación anticipada. La acción legal ocurrió pocas horas después de que un abogado del productor abandonara el centro de detención y calificara el arresto como “ilegal y arbitrario”.
El proceso legal inició en 2022, cuando Sasha Sokol denunció públicamente y por la vía civil la relación que el productor sostuvo con ella cuando tenía 14 años y él 39, calificada por las autoridades judiciales como abuso de poder y daño moral en perjuicio de una menor de edad. La sentencia impuesta a De Llano incluye, además de las disculpas públicas y la reparación económica, la prohibición explícita de volver a referirse a la víctima o al caso.





