
El estrecho de Ormuz está “completamente abierto para embarcaciones comerciales”, en cumplimiento de lo establecido en el acuerdo preliminar entre Irán y Estados Unidos para extender el alto al fuego y alcanzar un acuerdo definitivo en 60 días.
Así lo informó el embajador iraní ante Naciones Unidas en Ginebra, Ali Bahreini, quien precisó que los barcos no tendrán que hacer ningún pago para utilizar esta vía marítima, al menos durante esos 60 días.
Sin embargo, anticipó que “la situación no será la misma que antes del conflicto” en el estrecho de Ormuz, puesto que Irán ahora entiende que “nuestros enemigos lo utilizaron para equipar sus bases en el golfo Pérsico y atacar a nuestro país”.
“Y no permitiremos que se sigan preparando para atacar a nuestro país en el futuro”, recalcó, sin precisar si el gobierno iraní tiene una idea concreta para restringir o controlar de algún modo el cruce del estrecho.
Por otro lado, el embajador desmintió en nombre de su gobierno que Irán haya aceptado que expertos de la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA) realicen inspecciones en las instalaciones nucleares en este país.
“No ha habido negociaciones serias en relación a este asunto, así que cualquier información que se haya dado sobre permitir que los inspectores vayan a Irán es incorrecta”.
El diplomático señaló también que su país negocia con EE.UU. “con mucha prudencia porque no hay razón para confiar” y que si se ha sentado en la mesa de negociaciones ha sido en respuesta al pedido de países que considera “amigos” y porque no quería seguir perjudicando la economía mundial.





