sebastian columnista e1664983696623 CAFE CIUDADANOSebastián Sáenz / Columnista

Es obligación para nosotros como chihuahuenses conocer la crónica de Marisela Escobedo Ortiz. Una mujer que buscó justicia en cada madriguera ante el feminicidio de su hija Rubí.

Su historia abrió los ojos de muchas y muchos ante la mala gobernanza en la que se encontraba nuestra entidad y nos expuso un claro ejemplo de lo que es impunidad.

El pasado jueves, en el congreso local se efectuó una sesión solemne para develar las letras doradas que en conjunto forman su nombre. Este evento se vistió de naranja por el marco del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer y lastimosamente fue una muestra de cómo la entrega por las causas finaliza transfigurándose en una estrategia para subir en el escalafón cuando existe una ambición de posicionamiento en el ojo de la opinión pública y de poder.

Dado el desenvolvimiento que ha tenido nuestra sociedad es importante politizar ciertos asuntos para evitar el caos colectivo; el día 24, una causa, un sacrificio y tres muertes, fueron politizados cuando no debía de ser así.

Un 16 de diciembre mientras Marisela se manifestaba a las afueras del palacio de gobierno, un grupo de medrosos se acercaban con la intención de terminar con su vida y la incomodidad que su movimiento les generaba. Marisela, aún consciente de que su vida corría peligro y que posiblemente no saldría de esa, corrió hacia el zaguán cuyas puertas estaban cerradas para de esta manera realizar su último acto de protesta, sabía que podrían limpiar la sangre, pero ni en cien administraciones podrán borrar el hecho de que la prueba más grande de injusticia yacerá por siempre en aquélla entrada. Posteriormente recibe un balazo en la cabeza y de esta manera termina su marchar.

Lo anterior no fue escrito con una intención poética o de estética. Se escribió con detalle puesto que pasó y no podemos quedarnos inertes ni ajenos ante aquella muestra que terminó siendo una efeméride. Marisela me hizo entender el por qué en las marchas feministas los edificios gubernamentales terminan rayados o con ventanas rotas. Nos demostró que hay causas en donde la paz no enmienda nada, donde el grito es el único modo en el que las y los de arriba pueden sentir temor y en el mejor de los casos (aunque estos son raros), se consagren a bregar.

¿Son estas letras inscritas en el muro del olimpo un verdadero homenaje? O ¿Acaso es una prueba más de la hipocresía y el aprovechamiento político?

Los discursos presentados por los grupos parlamentarios ofrecían una narrativa en común sobre el movimiento de Marisela, la herida abierta y la omisión.

Otras personas utilizaron esas mismas palabras para realizar un informe legislativo y atacar a la fracción opuesta.

¿Era el momento?

Algunas personas han expresado su descontento con estas letras, aseguran que es una hipocresía. El Estado como ente, tiene inscrito dentro del deber ser el garantizarnos seguridad y justicia; no obstante, el Estado hizo de todo, menos esclarecer los hechos de miles de feminicidios, así como la impartición correcta de justicia al momento de liberar al feminicida de Rubí. Ahora, uno de sus poderes realiza este homenaje donde otras personas dicen que sí era necesario puesto que en este tiempo somos representados por otras personas y los titulares han cambiado.

Lo que sí nos queda claro es que su nombre fue motivo de negociación, de cabildeo y de una total incoherencia entre la causa con la que alguien se ha pronunciado y su actuar.

La discusión generada por puntos de vista distintos respecto a la colocación continuará, así como las letras que no se retirarán y la placa que se colocó donde fue asesinada. La sesión tan árida a comparación de la última develación terminó y no queda nada más que ver la inscripción como una prueba incómoda de un sistema averiado por bestias cuyo funcionamiento es gracias a el ego, la comodidad y la corrupción que en engranaje son la inmoralidad que mató a Marisela, a Rubí y a todas las mexicanas también inscritas, pero en una carpeta que jamás cerrará.