
El partido del primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, fue el más votado en las elecciones, obteniendo 27 escaños frente a los 21 del Yashar, de Gadi Eisenkot, tras el escrutinio del 100% de los votos ordinarios y a falta de que se contabilicen los de “doble sobre”.
Esto da a la coalición pro-Netanyahu un total de 53 escaños frente a los 48 del bloque opositor. Por su parte, las dos listas árabes, en conjunto, cuentan con 19 escaños y podrían resultar decisivas para alcanzar la mayoría de 61 puestos en el Parlamento.
La Comisión Electoral Central estima que quedan entre 430 mil y 480 mil papeletas de “doble sobre” pendientes de recuento, procedentes principalmente de soldados, así como de enfermos, diplomáticos y otros electores que han votado fuera de su centro asignado.
Según las estimaciones de los medios israelíes basadas en los datos de la Comisión, con cinco millones 671 mil 534 votos válidos contabilizados, el bloque de Netanyahu se completa con los ultraortodoxos de Judaísmo Unido de la Torá (7 escaños) y Shas (6), y con los ultranacionalistas Poder Judío, de Itamar Ben Gvir (7), y Sionismo Religioso, de Betsalel Smotrich (6).
En el bloque opositor, a los 21 escaños de Yashar, se suman los 12 de Juntos, la formación de los ex primeros ministros Naftali Bénet y Yair Lapid; los 8 de Los Demócratas, de Yair Golan, y los 7 de Israel Beitenu, de Avigdor Líberman.
Entre los partidos árabes, que no forman parte de ninguno de los dos bloques, la izquierdista Lista Conjunta obtendría 11 escaños y la islamista Raam, de Mansur Abás, 8, dos más de los que le atribuían los recuentos parciales del miércoles.
A Netanyahu le faltan así ocho escaños para la mayoría absoluta, y al bloque de Eisenkot, trece, por lo que ninguno de los dos podría gobernar sin el apoyo de los partidos árabes o de diputados del bloque contrario, a menos que el recuento de los votos de “doble sobre” altere el reparto.
El presidente israelí, Isaac Herzog, recibirá los resultados oficiales la próxima semana y comenzará entonces las consultas con los partidos para encargar la formación de gobierno. Herzog pidió el miércoles a todas las formaciones que acudan “con la mente abierta” para evitar una nueva repetición electoral.





