
Hugo Salas/ Columnista
A inicios del último trimestre del año en curso, precisamente el 3 de octubre de 2022 entró en vigor la tercera etapa del nuevo modelo de justicia laboral en México.
De esta manera, en las entidades federativas de Chihuahua, Ciudad de México, Coahuila, Jalisco, Michoacán, Nayarit, Nuevo León, Sinaloa, Sonora, Tamaulipas y Yucatán, comenzarán operaciones los centros de conciliación locales y federal, así como los tribunales laborales federal y locales.
Pero, ¿Qué implicaciones contiene dicha etapa? Entre otras, recalcamos que las reformas, adiciones y derogaciones a la Ley Federal del Trabajo, publicadas en el Diario Oficial de la Federación el 1 de mayo de 2019, ya serán de aplicación general y obligatoria en todo el territorio nacional, sin excepción alguna, pues esta tercera etapa es la última en la
implementación.
A su vez, partir del 3 de octubre de 2022, dejan de funcionar los organismos denominados juntas de conciliación y arbitraje, es decir, aquellos órganos de carácter formalmente administrativos, encargados de resolver los conflictos que se suscitaban entre los obreros y los patrones, para ser sustituidos por órganos formal y materialmente jurisdiccionales, esto es, los denominados tribunales laborales, tanto en el ámbito federal como en lo local, y, por lo tanto, serán ellos quienes inicien con los trámites de las demandas que se generen a
partir del 3 de octubre.
De igual forma, el nuevo modelo de justicia laboral promovido por el Gobierno de México crea el procedimiento novedoso y OBLIGATORIO consistente en la conciliación prejudicial obligatoria, ante un organismo también de nueva creación denominado, Centro de Conciliación Laboral y al que tendrán que acudir las personas trabajadoras y empleadoras, previo a iniciar algún tipo de juicio, para lo cual, dicho procedimiento, tendrá que resolverse en un término que no exceda a 45 días naturales
Recordemos ahora, en esta etapa, que la reforma en materia laboral promovida por la Cuarta Transformación, estuvo basada en tres pilares fundamentales, siendo estos, el nuevo sistema de justicia laboral, la libertad y la democracia sindical, así como la creación de un organismo encargado de registrar los contratos colectivos de trabajo.
Sin duda, un gran avance en beneficio del sector histórico que significan los trabajadores, aquellos que por años estuvieron violentados en sus derechos mínimos por la aplicación de las políticas neoliberales que en nada abonaron a la superación profesional y personal del sector.
El nuevo modelo significa decir adiós al coyotaje y a la industria del litigio, a los juicios interminables plagados de trampas y chicanas, a los contratos de protección y a la simulación en los procedimientos de negociación colectiva.
Tal como lo ha venido manifestando el Presidente de México, se pretende construir un mercado laboral que garantice el respeto de los derechos individuales y colectivos y estimule el diálogo social y productivo como la vía idónea para alcanzar equilibrios, es decir lograr la paz social a través de la justicia.
Los textos presentados son autoría de quien se especifica, y no necesariamente representan la política, pensamiento y/o ideología de Café Ciudadano.




