A medida que pasan los días y se ve la magnitud de la catástrofe, la riada que devastó el pasado miércoles a Nepal y China se agravó aún más este lunes, alcanzando más de 900 muertos y 4,700 desaparecidos. 

“Nuestro país se enfrenta a un desastre natural de una magnitud inimaginable y desgarradora”, declaró el primer ministro nepalí Balendra Shah, “pero avanzamos con determinación para proteger la vida de los ciudadanos”. 

En condiciones peligrosas y bajo la amenaza de una nueva crecida de las aguas, los rescatistas redoblan sus esfuerzos para intentar arrancar a posibles supervivientes del mar de barro que ha sepultado a esta remota región del Himalaya. 

A pesar de sus esfuerzos, las autoridades nepalíes seguían este lunes sin lograr entrar en contacto con un centenar de obreros que creen atrapados en un túnel de una obra en la región siniestrada. Los rescatistas siguen “evacuando el agua y los escombros” del túnel, utilizando explosivos y maquinaria de excavación, informó el ejército nepalí. 

Otras operaciones están en curso en túneles del mismo valle, en lugares de centrales hidroeléctricas o de construcción de represas. Varias decenas de militares, policías y guías nepaleses trabajan día y noche en estos lugares de difícil acceso, asistidos por especialistas procedentes de India, China y Corea del Sur 

En el lado chino, los equipos de rescate exploran con las mismas dificultades el corazón de la zona siniestrada en el Tíbet, en particular el puesto fronterizo de Gyirong, cuyo edificio fue borrado por las aguas. 

Expertos y científicos atribuyen la devastadora riada al derrumbe de un enorme glaciar, que transformó un apacible río en un torrente furioso. Según los últimos informes oficiales, aún muy provisionales, se han localizado 919 cadáveres en total: 903 del lado nepalés y 16 en la vertiente tibetana 

El paso incesante de helicópteros y patrullas de los equipos de rescate han permitido evacuar a millas de víctimas, pero las autoridades de ambos países siguen sin noticias de cerca de 5.000 personas: 4.247 en Nepal y 546 en China.