
Los menores de cinco a 17 años en situación de trabajo infantil en México ascendieron a 3.5 millones en 2025: 12.6% del total en el país, reveló el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEG).
Al presentar la Encuesta Nacional de Trabajo Infantil (ENTI), el INEGI precisó que la cifra nacional muestra una ligera disminución respecto al periodo posterior a la pandemia de Covid-19 en 2022, cuando se registraron 3.7 millones de casos. En términos relativos, la tasa general pasó del 13.1% al 12.6%.
De la población total ocupada en esta condición durante el año pasado, cerca de 1.8 millones de menores se encontraban desempeñando labores no permitidas, ya sea por debajo de la edad mínima o por estar expuestos a trabajos peligrosos.
Las tasas más elevadas del país se concentraron en las entidades de Guerrero, Oaxaca, Chiapas y Tabasco, superando el promedio nacional.
Qué revela la Encuesta Nacional de Trabajo Infantil del INEGI
- Población total: 3.5 millones de niñas, niños y adolescentes de cinco a 17 años involucrados en el trabajo infantil en 2025 (1.4 millones de niñas y 2.1 millones de niños).
- Ocupación no permitida: 1.8 millones de menores afectados, con una incidencia del 49.1% en quienes no asisten a la escuela frente al 4.6% de los estudiantes.
- Sectores con mayor concentración: El sector agropecuario concentró el 27.7% de los casos, seguido por el sector de servicios con el 27.3% y el comercio con el 24.5%.
- Condiciones salariales: El 52.9% percibió hasta un salario mínimo, mientras que el 36.2% no recibió ningún tipo de ingreso.
- Principales motivos: El 30.6% de los menores señaló que trabaja por gusto o para ayudar, el 22.4% para pagar la escuela o gastos propios, y el 9.8% debido a la necesidad económica del hogar.
La encuesta también evaluó las dificultades financieras que enfrentan los hogares con menores trabajadores. Durante el periodo de referencia, el 83.3% de estas familias reportó haber afrontado al menos un problema grave o muy grave en los tres años previos, destacando el incremento en los precios de los productos alimenticios con un 48.4% de incidencia, la enfermedad o accidente grave de un integrante con el 15.7%, y la pérdida de ingresos laborales con el 13.9%.





