
El Gobierno de Estados Unidos prepara un presupuesto de millones de dólares para equipar a los agentes de migración con unos guantes capaces de dar descargas eléctricas, en medio del rechazo de organizaciones civiles que alertan sobre recrudecimiento de los métodos en las operaciones migratorias.
La Organización de la Red Nacional de Organización de Jornaleros (NDLON), que denuncia “ensañamiento” contra los trabajadores migrantes, acusó a la Administración de Donald Trump de tener “la capacidad de torturar a la gente discretamente”.
“Hay que acabar con la violencia. El ICE (Servicio de Inmigración y Control de Aduanas) debe salir de nuestras calles, de nuestras comunidades y de nuestro país. Hay que abolir el ICE. Esto no tiene arreglo; la única solución es la abolición”, declaró en una nota Jorge Torres, director de NDLON.
El Departamento de Seguridad Nacional anunció en un comunicado que el contrato para adquirir los guantes CTG-5 alcanzaría los 20 millones de dólares y la compra podría completarse a finales de marzo de 2027.
Los guantes tienen electrodos conductores en la palma que, al activarse y tocar directamente la piel de una persona, no funcionan a través de la ropa, emiten pulsos eléctricos para causar dolor.
“ICE evalúa constantemente las necesidades de nuestros agentes en el terreno para garantizar que cuenten con las herramientas y el equipo necesarios para arrestar y deportar de forma segura a los inmigrantes ilegales con antecedentes penales”, declaró el departamento en el comunicado.





