A lo largo de estos últimos meses he sentido la necesidad de expresar mi opinión acerca
de la vida universitaria, algo que en la facultad en la que estudio, la Facultad de Derecho
de la UACH se vive de manera intensa. En el radio pasillo se pueden crear algunos mal
entendidos y versiones diferentes, por eso es que hoy vengo a darles mi versión de la vida “grilla” universitaria.
Es preciso aclarar que, si algo nos debe de regir como universitarios, gente con el
privilegio de llevar sus estudios a un nivel superior, es el respeto y la tolerancia de los
diferentes puntos de vista e ideologías, esto no excusa a los estudiantes de debatir y
contraponer ideas para así llegar al pensamiento óptimo. Al final, la universidad es un
lugar donde debe de existir una universalidad del conocimiento.
Desde mi trinchera y con mi equipo hemos promovido el humanismo dentro de los espacios de representación estudiantil, esto es, incluir en actividades, decisiones y procesos al estudiante interesado en cambiar su entorno social con una visión humanística. Dejar de ver a los alumnos como un número, una decisión sin voluntad que le dé legitimidad a una persona o proyecto.
Se me viene a la mente la “actual” sociedad de alumnos de la Facultad de Derecho que ni bien termina de resolver sus problemas procesales y de legitimidad y ya está siendo anunciada como “el aire al famoso juvenil que dio varias victorias partidistas”, de 200 votos, que no representa ni el 10% del alumnado y que además puedo asegurar, que más de uno no se siente representado como “aire partidista”
Lo que debería de distinguir a los grupos estudiantiles es el trabajo, la forma en que
puedan impactar a la comunidad estudiantil y las herramientas que les brinden a sus
futuros colegas para su vida laboral y personal.
La grilla estudiantil sin duda es un lugar donde los sentimientos se ponen a flor de piel, sin
embargo, es importante no caer en grillas “sucias” y evitar decir comentarios alejados a la realidad. Porque al final de todo, como dirían muchos sabios, arrieros somos y en el camino andamos, y los prejuicios siempre dañarán la manera de desenvolverte en la sociedad.
Por último, a todo aquel estudiante que me lea sin saber el contexto de mis letras, lo invito
a que no se espante ante los actos autoritarios de algunos. La vida estudiantil ha sido
donde más me he desarrollado personalmente. No tiene chiste ni ciencia, rodéense de la
gente de su agrado, vayan a la mayor cantidad de fiestas, conferencias, viajes y eventos
posibles. Vivan su vida al máximo y sobre todo no se obsesionen con el poder.
Porque sin duda no hay nada más triste que ver a alguien que constantemente intente arrebatar los espacios y no lo logre, que cada vez pierde más su esencia y que termine traicionando sus ideales y se vuelva parte del sistema, solo por una corbata cortada.
Estudiante en la Facultad de Derecho de la Uach. Promotor de capacitación en el Colegio de Educación Profesional Técnica del Estado de Chihuahua y Director de Acción Universitaria en la Secretaría Estatal de Acción Juvenil Chihuahua.
Durante mi vida estudiantil y mi desarrollo profesional he defendido las causas democráticas y promovido la participación, la capacitación y el debate. Creo fielmente en que la solución a los problemas se dan con la constante preparación y el diálogo y he tratado de compartir este mensaje por todo el estado.




