
Nepal ha informado de 579 cuerpos rescatados, mientras que China ha elevado a cinco los muertos en el lado tibetano, lo que hace un balance de 584, sin que haya constancia de coordinación entre ambas partes para cotejar cifras.
En las últimas horas las autoridades nepalíes elevaron drásticamente la cifra de personas en paradero desconocido a 1.924, entre los que hay 933 empleados de centrales hidroeléctricas, más de un centenar de efectivos de las fuerzas de seguridad y personal aduanero, y 622 turistas: 473 extranjeros y 149 nepalíes de residencia exterior, además de ciudadanos locales.
Las fuerzas de seguridad y la Policía Turística han logrado evacuar a 129 visitantes extranjeros en las zonas afectadas hasta el momento, según la Autoridad Nacional para la Reducción y Gestión del Riesgo de Desastres. En total, Nepal ha rescatado 4.451 personas.
Según la Federación Internacional de la Cruz Roja y la Media Luna Roja (FICR), unas 93.000 personas pueden haber resultado afectadas, aunque las organizaciones de ayuda todavía no han llegado a ciertas áreas inundadas, por lo que esa cifra podría aumentar
Más de 2.000 efectivos de China participan ya en las operaciones de rescate en el condado tibetano de Gyirong, después de que los primeros equipos profesionales lograran finalmente alcanzar este viernes por tierra el núcleo de la zona afectada por la riada.
Esto puede hacer que las cifras del lado tibetano de la tragedia aumenten, pues de momento China solo ha reportado cinco muertos y 558 desaparecidos, entre ellos 260 extranjeros, cuyas nacionalidades no han sido detalladas.
Decenas de personas siguen descendiendo por la única carretera del valle de Bhote Koshi para poner a salvo lo que les queda, decididas a llegar a las aldeas aisladas para buscar a sus desaparecidos.
El miedo a que el río vuelva a crecer es real en este valle nepalí, como lo es también la frustración por encontrar a los desaparecidos.





